Meet Natalia Guillén

Mi nombre  es Natalia Guillen y soy receptora de un trasplante de pulmón. Tengo 68 años, un esposo con el que llevo casada 50 años, 5 hijas y 5 nietos.

Mi historia inicia así: En el 2018 empecé a sentir mucha fatiga y dificultad para respirar. El caminar distancias cortas me dejaba sin aliento. Al ver que mis síntomas eran más frecuentes decidí asistir a mi médico. Después de varios estudios mi doctora Lusine Melik-Adamyan me diagnostico con Fibrosis Pulmonar Idiopática. En ese momento inicio mi recorrido de enfrentar una enfermedad desconocida para mí y mi familia.

En 2019 mi falta de energía y mi dificultad para respirar empeoro. No podía dormir y empecé a utilizar oxígeno incrementado poco a poco los litros. Tuve dos crisis las cuales me dejaron muy desgastada físicamente. Mi doctora mi refirió a UCLA considerando que podría ser candidata para un trasplante de pulmón. Nuestro primer intento fue rechazado. Insistimos y fue  hasta mi segunda cita que logramos una evaluación como posible candidata a trasplante. Después de realizarme los exámenes necesarios se confirmó que si era candidata pero no conseguimos la aprobación de la cirujana ya que había perdido 42 libras en el transcurso de mi enfermedad.

En el 2020 mi esposo e hijas fueron trabajando en las aprobaciones necesarias para incluirme en la lista de trasplante: aseguranza, psicólogo, dentista, trabajadora social y más. Pero nuestro mayor reto era la aprobación de la cirujana porque tenía que pesar 100 libras o no habría esperanza.  Para llegar a mi meta fui referida a un nutricionista. Mis hijas se encargaron de subirme de peso poco a poco con alimentos sanos. Solamente eran subir 10 libras y mantenerme así hasta el día de la cirugía. Lo que no imagine es lo difícil que sería digerir alimentos cuando tienes tan poco oxígeno. Pero fui subiendo 1 libra, media libra. Cada gramo contaba.  Para ese entonces yo ya utilizaba silla de ruedas y oxigeno 24/7. Fui viendo como mi cuerpo se iba deteriorando. A inicios de octubre del 2020 los litros de oxígeno en casa no eran suficiente. No podía respirar. Mi hija muy preocupada llamar al Dr. Shino de la UCLA.
El pidió que me llevaran a emergencias y ahí quede hospitalizada. Unos días después me colocaron en 3er lugar en la lista para un trasplante.

 

Recibió una segunda oportunidad de vida el 31 de octubre de 2020

El 31 de octubre del 2020 entre a cirugía pesando 99 libras. Mi cirugía duro 5 horas y recibí el trasplante de 1 pulmón. Un año después de mi trasplante intente contactarme con la familia de mi donante. No obtuve respuesta solo sé que fue una mujer joven de entre 25 a 30 años. Tal vez algún día ellos se pongan en contacto conmigo. Por lo pronto respeto y entiendo su decisión. Agradezco a mi donante por el regalo que me dio. Rezo por ella y por su familia. Gracias a ella hoy puedo vivir mi vida, disfrutar con mi familia y respirar. Respirar profundo.

Mi familia y yo nos enteramos de One Breath Foundation gracias a la UCLA. La fundación fue una gran bendición para mi familia. Siempre nos brindaron su apoyo con palabras de aliento, nos guiaron cuando no teníamos a quien recurrir y sobre todo nos identificamos con cada uno de los casos del grupo. Sin duda no nos sentíamos solos.

Sobreviví a una enfermedad desafiante en tiempos de pandemia.  Tengo una segunda oportunidad de vida gracias al cuidado de ms hijas y esposo, la sabiduría de los doctores, a mi donante y la orientación de One Breath Foundation. Estoy segura que esto fue un milagro y que Dios nunca me soltó de la mano. Gracias infinitas.

A SECOND CHANCE AT LIFE

El 29 de octubre del 2020 el teléfono del cuarto del hospital sonó. La enfermera contesto y nos dijo que había un donador para mí. Nunca olvidare los ojos tan expresivos de la enfermera.